From: Eduardo Gonzalez-Viana
To: Correo de Salem
Subject: [Correo-de-Salem] Salem 372: 13 de mayo, María, el dulce nombre
Sent: Saturday, May 13, 2006 1:27:59 AM
Correo de Salem
Por Eduardo González Viaña (*)
Enviado por Cristi_rubi
13 de mayo, el dulce nombre
”Si la mar que por el mundo se derrama/ tuviera tanto
amor
como agua fría/ se llamaría por amor María/ y no tan
sólo mar como se
llama”
Y allí me quedo. No recuerdo el resto del hermoso
soneto
de Francisco Luis Bernárdez. Tal vez vuelva a mí al
terminar
esta nota o tal vez un generoso lector me lo diga por
el correo
electrónico; lo cierto es que mi memoria camina hacia
María
porque es mayo y estamos en el mes de la madre; pero
esta
asociación de ideas no tiene mucho que ver con alguna
religión
en particular sino con los sueños de quien aspira a
sentir un
cierto calor femenino y maternal de parte de la propia
divinidad.
Les contaré algo más.
Hará un tiempo, en Ciudad México, estaba yo visitando
la vieja
basílica de la Virgen de Guadalupe. A mitad del
ascenso a la
montaña del Tepeyac, coincidí en un descanso de la
escalera de
piedra con una mujer anciana, pequeñita, simpática y
muy
habladora, que por lo visto estaba ansiosa de contarme
una
historia.
Había ido allí- según me dijo- para cumplir una
promesa.
Hacía 35 años que la virgen morena había devuelto
milagrosamente la vida al menor de sus hijos, cuando
ya los
médicos decían que no había esperanza y llenaban los
papeles
para el futuro sepelio. En gratitud, ella, su esposo y
el hijo, que
es ahora un ingeniero, van a México todos los años y
suben
hasta la piedra en que el indiecito Juan Diego
conversó con la
Virgen.
Cuando lo vi, el hijo llevaba ropas de penitente y
subía
las escaleras de rodillas. Por su parte, el padre,
que era muy
aficionado al tequila, había hecho un curioso voto,
bebería “un
año sí y un año no”, y desde entonces renueva un año
sí y un
año no su voto de no emborracharse. Lo vi muy feliz y
pensé
que éste era probablemente su año no.
Tanta devoción me hizo sentir avergonzado de no haber
acometido por mi parte algún renunciamiento tan
grande, y sólo
atiné a decirle a la señora que estaba muy admirado
del
catolicismo de su familia.
-Pos resulta que no. No somos católicos. ¿Sabe usted?
Mi marido y yo emigramos a los Estados Unidos, y nos
convertimos en mormones. Y no sé si mi hijo es
adventista,
electricista o ateo. Alguna de esas religiones
modernas, ¿sabe
usted? Pos si, moderno. Pos… moderno.
Pero tenían fe en la Virgen de Guadalupe, la misma fe
que comparten en México los que creen y los que no
creen en
ella, e incluso aquellos que por atavismo caminan
hacia María,
confundiéndola con Tonantzín, la suprema deidad
femenina del
panteón azteca, aunque por encima y por debajo de esa
creencia ancestral, sienten que María es una palabra
madre, o
sea una de esas palabras que viven entre “lo que veo y
digo,
entre lo que digo y callo, entre lo que callo y
sueño…”
Quizás mi afición por ese nombre tiene un origen
similar.
Provengo del norte del Perú, del mundo que fuera de
los
chimúes. Según cronistas como el Padre Calancha, en
esta
región, una deidad femenina personificada en la Luna,
llamada
Si, gobernaba el universo.
No sería raro que, por sincretismo, el viejo culto
haya
traspasado la religión del conquistador; y ello tal
vez explica por
qué los pueblos del norte peruano veneran
principalmente a
María en sus personificaciones de Virgen de Guadalupe,
de la
Puerta, del Carmen, del Perpetuo Socorro, entre otras.
Por
contraste, en el Cusco, en Lima y en todo el sur por
donde se
extendiera el culto solar de los incas, los íconos
masculinos –el
Señor de los Milagros, el Señor de los Temblores o San
Francisco- tienen mayor importancia.
Pero más allá o más acá de esas reflexiones, tengo una
razón más próxima y personal, y es que, desde los
lejanos
tiempos en que ingresé como estudiante a la
universidad, mi
madre siempre supuso que la “vana ciencia” me
apartaría de las
creencias religiosas de mi infancia. Más de una vez
supe que
rezaba a la Virgen de la Consolación para que no
perdiera
nunca la fe el hijo que, irremediablemente, se iba
convirtiendo en
líder universitario, en abogado, en profesor, en
doctor y en
escritor. Este último oficio le preocupaba más que
cualquiera
otro toda vez que, según los esteretipos, quienes
publicamos
libros debemos ser completamente descreídos, usar
barbas y
tomar muchísimo café.
Creo en todo lo que me cuentan, nunca me he dejado la
barba y generalmente prefiero el té verde al café,
pero eso no le
daba ninguna seguridad a mi madre. Y lo peor es que,
cuando
me fui a vivir en Europa, tuve que escoger la ciudad
que -
también los estereotipos- consideran la más licenciosa
del
mundo, París. Entre tantos sitios “normales”- Lourdes,
Roma o
los Lugares Santos, por ejemplo- se me ocurrió nada
menos
que París.
Cuando me di cuenta del error que cometía, me prometí
corregirlo. Y desde entonces, mes tras mes, desde
todos los
lugares donde he vivido, siempre he estado enviando
una postal
o una foto que llevaran otro mensaje, como las que me
tomé
junto a un grupo de peregrinos en Notre Dame, detrás
de la
estatua de Santiago en Galicia, bajo una Virgen
bizantina en la
catedral de San Basilio de Moscú y, por fin, con la
cara vuelta
hacia el suelo, tras de unos monjes de luengas barbas
en
Estambul.
Tal vez lo que ocurre hoy es que, en pleno mayo y
próxima la fiesta de la madre, he querido decirle a la
mía que no
me olvido del dulce nombre que me enseñó a pronunciar
cuando
niño, pero ya no tengo ahora adónde enviarle una
postal, y estoy
como los niños cuando no saben la lección, mirando al
cielo.
Tal vez de allí me viene el resto del soneto:
“Si la llama que el viento desparrama,/ por amor se
quemara noche y día,/ esta llama de amor se llamaría?
María, simplemente, en vez de llama.”
“Pero ni el mar de amor inundaría/ con sus aguas
eternas otra cosa/ que los ojos del ser que sufre y
ama.”
“ni la llama de amor abrasaría/ con su energía
misericordiosa/ sino el alma que llora cuando llama.”
(*) Se le puede escribir al e-mail: { HYPERLINK
mailto:Gonzale@wou.edu }Gonzale@wou.edu
ARQUEOLOGÍA
ARTE Y CULTURA
ASTRONOMÍA
CIENCIA Y TECNOLOGÍA
DEPORTES Y SALUD
ESPECTACULOS Y MUSICA
FAMILIA
HUMOR
INTERNACIONALES
MEDICINA
MEDIO AMBIENTE
NOTICIAS CURIOSAS
PARTICIPACION CIUDADANA
POLÍTICA
RELIGIÓN
TURISMO Y AVENTURA
Ollanta "El Sanguinario"
DEL CORREO DE SALEM Por Eduardo Gonzalez Viaña
Segunda vuelta sinónimo de "venganza" para García o Flores
LINK PARA VER FOTOS DE ARCO IRIS
ENLACE A RAINBOW
Denuncian limpieza social en Guatemala
Historia detrás de las palabras
El Agua y el Niño
Una de Poesías
Evo pone a prueba el pragmatismo de Washington
julio, 2009
abril, 2008
enero, 2008
noviembre, 2007
septiembre, 2007
agosto, 2007
julio, 2007
junio, 2007
mayo, 2007
abril, 2007
febrero, 2007
enero, 2007
diciembre, 2006
octubre, 2006
septiembre, 2006
agosto, 2006
julio, 2006
junio, 2006
mayo, 2006
abril, 2006
marzo, 2006
febrero, 2006
enero, 2006
diciembre, 2005
noviembre, 2005
octubre, 2005
septiembre, 2005
agosto, 2005
julio, 2005
Ir a la Página Principal de El Centinela Trujillano
Trujillo: Arte y Cultura
Club de Protección al Amigo Fiel