Está San José tirado sobre la paja, con una resaca
del copón, el día después de las bodas de Canaán.
Intenta levantarse, pero todo le da vueltas y no se
puede mover, así que grita a su esposa ...
- Maríaaaaa, Maríaaaaa, me muero, tráeme un vaso
de agua...
- ¿De qué? ¿De agua?
- Sí, María, de agua, y que el graciosillo niño no vuelva
a tocarla.