lunes, 23 de enero de 2006
Evo pone a prueba el pragmatismo de Washington

(enviado por laind_elsatlector

Por ANTONIO RODRIGUEZ / AFP WASHINGTON

El subsecretario de Estado para América Latina, Tom Shannon, pondrá a prueba el domingo en la toma de posesión de Evo Morales en Bolivia el cambio de estilo que dio a la diplomacia hemisférica de Washington y el pragmatismo al que se vio forzado por las recientes elecciones.

''Se impone la realidad. Estados Unidos debe por lo menos intentar establecer un diálogo con Bolivia'', afirmó a la AFP Michael Shifter, vicepresidente del Diálogo Interamericano, al comentar la decisión estadounidense de designar a Shannon como su representante en la investidura de Morales.

''Es lo mínimo que puede hacer Estados Unidos. Es a la vez pragmatismo y realismo'', añadió el analista, dejando entender que Estados Unidos no tiene más remedio que tratar de entenderse con el líder cocalero al que criticó duramente antes de su victoria electoral hace un mes.

El analista Stephen Johnson, de la conservadora Heritage Foundation, calificó de ''excelente idea'' el viaje a Bolivia de Shannon, cuyo tono moderado desde que llegó al cargo en octubre contrasta con el de sus predecesores Roger Noriega y Otto Reich, que no dudaban en ofrecer duras declaraciones a la hora de hablar de Morales.

''No creo que se trate de un cambio de política, sino más bien de estilo'', afirmó el experto. ''Shannon habla de forma más suave, es más reservado y prefiere trabajar discretamente'', precisó.
Su tono coincide con la línea oficial del Departamento de Estado que evitó cuidadosamente las declaraciones polémicas desde la victoria de Morales y aseguró hasta la saciedad que las relaciones entre ambos países dependerán del comportamiento del nuevo gobierno boliviano.

Ese tono prudente será sometido a dura prueba en Bolivia con la llegada al poder de Morales, que prometió ser un dolor de cabeza para Washington y mantiene estrechas relaciones con el gobernante cubano Fidel Castro y su homólogo venezolano Hugo Chávez.
Por lo tanto, Shannon deberá hacer gala de todas sus dotes diplomáticos para lograr resultados, como ya empezó a hacerlo la pasada semana en sendas visitas a Brasil y Argentina.
''El Gobierno de Morales va a enfrentar muchas presiones'', aseguró Shifter. En este contexto, ''el papel de Argentina y Brasil va a ser fundamental'', añadió.

Shannon también tiene abierta una vía de diálogo con el nuevo presidente boliviano en el espinoso tema de la droga. ''Morales ha planteado casi una invitación a Estados Unidos al hablar del tema de la coca, al poner por un lado la cocaína y el narcotráfico, y por otro los cultivos de coca'', recordó Shifter.
''Estados Unidos debería aprovechar esto para decir: mire, si este gobierno está seriamente comprometido para combatir el narcotráfico y la cocaína, tenemos que hacer todo para ayudarlo'', explicó.

Johnson compartió esa idea. ''No es necesariamente verdad que no tengamos nada en común. Morales parece comprometido con no tener narcotráfico en su país, pero no está a favor de la erradicación'', explicó.

''Esto no significa que no podamos cooperar en otras formas. Hay muchos asuntos de los que hablar y varias áreas de cooperación'', aseguró el experto, convencido de que ''las calidades diplomáticas'' de Shannon permitirán ``explorar esos sectores y encontrar vías que permitan a Morales y al Gobierno estadounidense establecer una relación constructiva y benéfica''.
Pero Shannon también tendrá que cuidarse las espaldas en Washington.

''Hay mucha presión por parte del Congreso para que se siga ciertos asuntos, especialmente el narcotráfico'', recordó Johnson. ''Son el resultado de los intereses de los legisladores en sus circunscripciones y en sus feudos, que ven a la erradicación como una verdadera política y la financian'', advirtió.

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