martes, 27 de diciembre de 2005
Nacimiento Litúrgico de Jesus

NACIMIENTO LITURGICO DE JESUS
(Enviado por laindelsatlector)

El Niño Jesús no nace el 25 de diciembre de 2005, pues ya nació hace dos milenios. Sin embargo, cada año el pueblo creyente gusta hablar de su nacimiento en tiempo presente. Hay fundamento para ello.
La Iglesia celebra los grandes acontecimientos de la historia sagrada dentro del culto, con lo cual los actualiza o hace espiritualmente presentes. El culto oficial de la Iglesia se llama liturgia. Por medio de ella los eventos fundantes del cristianismo se acercan a los fieles.
Las ceremonias que se realizan en los templos no son representaciones teatrales. Cuando, por ejemplo, los estudiantes de una escuela escenifican la llegada de Cristóbal Colón a América no hacen más que recordar un suceso histórico.
La Liturgia hace mucho más que recordar memorísticamente. Las liturgias realizan memoriales objetivos, no meramente psicológicos. En sentido fuerte, ''memorial'' traduce el griego anamnesis. Tal memoria hace que un acontecimiento de salvación se realice de nuevo para nosotros. Por la Liturgia se ''representan'', o sea, se presentan hoy otra vez los eventos salvíficos. El memorial por excelencia es la Eucaristía, que perpetúa bajo signos el sacrificio de Jesucristo.
De modo análogo los demás episodios o misterios de la vida de Cristo se hacen presentes gracias a las celebraciones litúrgicas. No es lo mismo celebrar la Navidad en casa que celebrarla en una iglesia, participando en la liturgia navideña.
Mediante esa celebración los participantes reciben todas las gracias que trajo y trae el nacimiento de Jesús. Del pesebre, como de inagotable manantial, fluye la paz para todos los hombres de buena voluntad, la reconciliación, la fraternidad basada en la paternidad divina, en una palabra, la salvación en su sentido más amplio y radical.
Tan importante es el cumpleaños de Jesús, que la Iglesia lo celebra con liturgia cuádruple.
La primera misa es poco conocida. Se llama vespertina de la vigilia y se puede celebrar el 24 por la tarde. La primera oración de la misa, dirigida a Dios Padre, dice que ''ahora acogemos gozosos a tu Hijo como Redentor''. Nótese el tiempo presente.
La segunda misa es la principal. Oficialmente se llama, misa de media noche, pero el pueblo le dice, ''misa de gallo''. Tiene muchos elementos de presente. Por ejemplo, la antífona de entrada reza, ''Hoy, desde el cielo, ha descendido la paz sobre nosotros''. El salmo responsorial canta: ''Hoy nos ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor''. La segunda lectura, de San Pablo a Tito, comienza así: ``Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres''.
La tercera misa, la de la aurora, trae como estribillo el salmo: ``Hoy brillará una luz sobre nosotros, porque nos ha nacido el Señor''.
La última misa, la del día, trae un solemne aleluyático: ``Nos ha amanecido un día sagrado: venid naciones, adorad al Señor, porque hoy una gran luz ha bajado a la tierra, aleluya''.
La Navidad trae prefacios variados. El segundo afirma: ``Porque en el misterio santo que hoy celebramos, Cristo, el Señor, sin dejar la gloria del Padre, se hace presente entre nosotros de un modo nuevo''.
El tercer prefacio dice: ``Hoy resplandece ante el mundo el maravilloso intercambio que nos salva''.
Todo esto es lo impresionante y maravilloso de la Navidad, no la abundancia de manjares exóticos, y sólo pueden experimentarla en su plenitud quienes participen en la sagrada liturgia.
Eduardo M. Barrios, S.J.
ebarriosj@aol.com

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