(De El Nuevo Herald) Envio de María Paredes
Al dolor de espalda crónico le llegó su hora final, gracias a la aparición de una subespecialización médica y a los avances tecnológicos, que permiten --sin necesidad de ingerir calmantes o someterse a riesgosas cirugías-- controlar una condición que afecta a millones de personas en el país.
Según estadísticas de la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos, el dolor de espalda es uno de los problemas de salud más frecuentes; tanto, que cuatro de cada cinco adultos en Estados Unidos experimentan dolor de espalda significativo en algún momento de sus vidas.
''Hoy en día existen posibilidades increíbles. Todo se basa en la filosofía de realizar el procedimiento menos invasivo posible'', dice el doctor Julián F. Naranjo, subespecialista en Medicina Intervencionista del Dolor y afiliado al Aventura Hospital and Medical Center, de Miami.
El experto explica que su subespecialidad nació de la necesidad de encontrar alivio a problemas de dolor crónico, que antes no tenían solución, de los cuales el de columna es uno de los más comunes. ''Los pacientes sólo tenían dos opciones: terapia física o cirugía. Si eso no funcionaba, debían seguir con dolor por toda la vida, tomando calmantes que podían crear adicción y otros problemas'', agrega Naranjo, también anestesiólogo certificado y diplomado por la Junta Americana de Anestesiología y la Junta Americana del Dolor.
Entre los procedimientos novedosos está la denervación o rizotomía de las facetas de la columna con radiofrecuencia (Facet Joint Radiofrequency Rhizotomy), ya sea del área cervical, torácica o lumbosacra, que erradica el dolor y permite que el paciente se recupere y lleve una vida normal.
Según el especialista, anteriormente no se prestaba la importancia debida a una estructura de la columna llamada articulación facetaria, que es la que permite tanto poder estirarse como doblarse hacia delante, hacia atrás o hacia los lados. A medida que pasan los años, esa articulación, como cualquier otra, se puede inflamar originando un cuadro tipo artrítico, que en sus etapas iniciales no se aprecia en radiografías, resonancia o escáner; solamente se detecta por la historia clínica que caracteriza el dolor y por los hallazgos en el examen físico.
Cuando las facetas se tornan dolorosas el paciente no soporta estar de pie; cuando se acuesta, debe cambiar de posición; le duele al doblarse o estirarse y se alivia al tomar antiinflamatorios; pero luego, al terminar el efecto del medicamento, el dolor vuelve con igual intensidad.
Actualmente esas articulaciones se pueden desensibilizar o denervar, quitando la sensación de la articulación para que el dolor se vaya. En ese período en que no hay dolor se lleva un programa de rehabilitación para reacondicionar los músculos de la espalda y de la marcha, que se han debilitado y contribuyen a la perpetuación del problema.
Este procedimiento es ambulatorio y se realiza observando la columna bajo rayos X. El paciente recibe sedación intravenosa y anestesia local.
''Hay un punto por donde llega el nervio a la articulación. La punta de la aguja de radiofrecuencia se lleva a ese sitio y se produce estimulación sensorial, que produce el cosquilleo, la presión o el dolor que el paciente experimenta en la misma área de dolor usual. Luego se hace estimulación motora, en la cual se evalúan los movimientos de los músculos paraespinales y se previene afectar los nervios que se dirigen a las extremidades. Todo esto permite la ubicación exacta de la aguja de radiofrecuencia para producir una ablación efectiva del nervio articular facetario, permitiendo el alivio del dolor crónico de espalda'', explica el médico, quien añade que una vez el dolor está bajo control, el paciente debe comenzar un programa de rehabilitación física para optimizar los resultados a largo plazo.
Las ventajas son varias: no hay necesidad de incisión o corte quirúrgico, no se destruye ninguna estructura, no se altera la fisiología, y se está favoreciendo que el organismo haga su proceso natural de curación; ''esto es mucho más natural, más lógico, y debe ser siempre una alternativa que debe evaluarse antes de considerar procedimientos de columna muchos más agresivos, como la cirugía'', recomienda.
Naranjo aclara que no siempre es necesario realizar éste u otros procedimientos similares. A veces funciona sólo un plan de ejercicios apropiados. ''Podemos determinar exactamente quién necesita un procedimiento invasivo y quién no. No sería ético realizarle un procedimiento a un paciente que podría curarse con otros métodos más sencillos y económicos'', advierte.
RECUADRO:
EJERCICIO Y BUENA POSICIóN
La Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos sugiere tener en cuenta los siguientes puntos, para prevenir el dolor de espalda:
• Hacer ejercicio con regularidad, para mantener fuertes y flexibles los músculos que sostienen la espalda.
• Usar técnicas correctas para levantar objetos, y pedir ayuda si es necesario.
• Mantener un peso corporal adecuado.
• No fumar.
• Mantener una postura apropiada tanto de pie como sentado.