(envio de T.Mori)
BUENOS AIRES (EFE). La Justicia argentina tiene por probado que hubo "vuelos de la muerte" en los que se arrojaba a detenidos con vida al mar durante la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983.
Así lo informó ayer el juez Sergio Torres, quien investiga delitos de lesa humanidad, entre ellos el secuestro y desaparición de dos monjas francesas, cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) de Buenos Aires, el mayor centro ilegal de detención de la dictadura.
Una de las tantas investigaciones satélites que rodean el cuerpo principal de la causa ESMA se vincula con los vuelos de la muerte y tenemos acreditada la existencia de esa modalidad, explicó en declaraciones a la radio local El Mundo.
En abril pasado, un tribunal español condenó a 640 años de prisión al ex marino argentino Adolfo Scilingo, quien había admitido que hubo "vuelos de la muerte" en los que se llevaba a personas secuestradas en la ESMA y se las arrojaba al océano Atlántico.
Entre otros delitos, el juez Torres investiga el secuestro y desaparición de un grupo de personas que se reunía en la iglesia Santa Cruz, de Buenos Aires, entre ellas las monjas francesas Alice Domón y Leonie Duquet y la argentina Azucena Villaflor, una de las fundadoras del grupo humanitario Madres de Plaza de Mayo.
Por ese delito está detenido y procesado el ex marino Alfredo Astiz, quien por la desaparición de las monjas galas en 1990 fue condenado en ausencia por un tribunal de Francia, que ha reclamado su extradición, al igual que jueces de España, Italia y Suecia.
También están detenidos y procesados por orden de Torres los ex marinos Jorge "Tigre" Acosta, Antonio Pernías y Héctor Fabres, entre otros.
El lunes pasado se anunció la identificación de los restos de Duquet, sepultados como "NN" (desconocida) en el cementerio de General Lavalle, ciudad vecina a la costa argentina del Atlántico, a 365 kilómetros de Buenos Aires.
Los primeros estudios han determinado que los huesos de la monja muestran roturas similares a las que podrían producirse por una caída desde una altura muy elevada.
Sergio Torres, quien ordenó que se haga un examen más amplio de los restos de Duquet, comentó ayer y que ahora se busca "información complementaria"” sobre las causas de la muerte de la religiosa.
El juez señaló que estos pasos también son necesarios ante la posibilidad de que los familiares [de Duquet] decidan repatriar sus restos a Francia.
La causa vinculada a los delitos perpetrados en la ESMA ya está en condiciones de pasar a un juicio oral y público porque “se cumplió con todos los requisitos legales para ello, aseguró.
Pero aclaró que los defensores de los represores acusados plantearon diversos recursos ante la Cámara de Casación Penal que aún no han sido resueltos y frenan el avance de estas actuaciones.
Duquet, su compañera Domon y la argentina Villaflor formaban parte de un grupo de 10 personas secuestradas entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977 por paramilitares que actuaban con Alfredo Astiz, según supervivientes de la ESMA.
Los restos de Villaflor y de otras dos de sus compañeras de las Madres de Plaza de Mayo, que al igual que los de Duquet estaban sepultados como “NN” en el cementerio de General Lavalle, fueron identificados en julio último.
Los cadáveres de estas personas habían aparecido en las playas del balneario de Santa Teresita, vecino a General Lavalle, donde según testigos se hallaron entre 30 y 40 cuerpos sin vida entre fines de 1977 y comienzos de 1978.
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