Dos solteronas han heredado la farmacia del padre. Un día entra un apuesto tipo...
- Buenas, quería condones.
- Talla 38?
- No, por Dios, más grandes.
- Bueno, tengo de la talla 50.
- Más, más...
- Lucreciaaaa... Este señor quiere condones de la talla cincuenta y tantos y no nos quedan. ¿Qué le ofrezco?
- Boba; casa, comida y la mitad de la farmacia, !